Dspedidas..
1:43 p.m. Edit This 0 Comments »Ayer conversaba con un buen amigo, me contaba el dolor y la pena que le causaba recordar su infancia, y la entrada en ella, por aquellas épocas de su nuevo y recien estrenado padre ; percibía ya desde conversaciones pasadas ese resentimiento reprimido, esas ganas inmensas de llorar por un deseo no cumplido, lo presentí muchas veces, y esta no era la excepción. Sentí con facilidad su dolor, ese nudo en la garganta que lo llevó a odiarlo muchas noches; no es casualidad que sintamos una aflicción tan parecida.
Palabra a palabra, me transmitió su angustia frágil, y percibi cada ves mas al filo sus inmensas ganas de llorar y esconderse en mi silencio apremiante, pero continuo como siempre a manera de descripción resumida, su dolorosa cicatriz de falta de cariño. Transitaban muchos carros cerca, mucha gente caminando impedían tal ves la pureza de nuestra plática y de su espontaneidad de sensibilizarse, estabamos expuestos y se nos denotaba la fragilidad en nuestros ojos brillosos; pero era un lugar público, estabamos en medio de la guerra de miradas de la gente, en medio de la competencia de apariencias que es casi normal para todos; no podiamos llorar, teniamos que cubrirnos con el escudo de siempre y seguir permaneciendo con tranquilidad mientras nuestros corazones se abrian con el bisturí de nuestra conversación y asi sin planearlo fuimos encontrando los pedacitos y huellas de aquellas cicatrices mal sanadas, aquellas cosas que siempre quisimos esconder de las aguilas rapiñas conocidas…como la gente hipócrita; descubrimos juntos que seguimos llorando hacia dentro por esas heridas.
En su dolor descubrí el mío, y entre sus derivaciones nos fuimos despidiendo de las culpas, de las personas dañadas.
Escudriñé todas mis verdaderas intenciones ante todo y confirmé lo que algunas veces habia sospechado consciente y entre sueños. Yo adoraba resarcir un daño por la culpa, dibujaba una realidad de fantasía en donde me encontraba enamorada de la persona dañada. También en esta disección de verdades me despedí de estas conductas patrón mias. Me despedí y me despido de la idea novelesca del perdón de mis errores, del perdón de esa persona en particular que no volveré a ver por razones suyas. Un único perdón que representaba el de todos, el de los chicos victimados que deje llorar; y que tanto quise soñar que podría resarcirlo…y me imaginé enamorada, me inventé un sentimiento y muchas lagrimas de culpa y nostalgia. Me despido de un amigo y se que algo ha de morir en mi alma, me despido de él, y en él mueren todas las acumuladas culpas.
No espero volver a verlo, no por resentimiento, sino porque este es el punto final y no espero, ni anhelo nada mas… todo está consumado, borrado y olvidado…. Ojalá que la casualidad jamás jamás nos encuentre


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