C24

9:15 p.m. Edit This 0 Comments »

Las horas presentes acaecieron cosa de una o dos maniobras de un par de cuerdas, en salto hacia la cuadra, y había vuelto a descender hasta los pies de todos los que respiramos bajo este habitáculo. A una vuelta los murmullos han de tronar, tornarse al fondo de este encuadre imperceptible y si no volviese a estirarse el tiempo, seria más imperceptible aun si a cual nariz que se despierta, le habríamos brindado un pellizcón.
Pero estaba equivocado; ese ruedo, esa confusión que se había venido a fracción por la ventana de la sala, esa idea sustituida por la reflexión natural se encontraba inerte y ya era una falsedad; las verdaderas convicciones que se teñían con los restos diurnos de los cabellos de la tarde, eran otras.
Los lazos que se traían hasta aquí, los que dolían y se venían por las esquinas de cada aparato electrónico, no tenían vida endeble, mas se rastreaban hasta aquí desde las punzadas que habían encendido las luces de la casa, y estaba aquí tan disgregado frente al público lector, que se encaramaba del sabor, del inocuo químico de crearse una posibilidad, la más cercana a la vida nocturna, a la vida onírica de las fantasías, dentro de las que jalan y niegan, lo que los ojos observan con mas presencia, pero las retinas se aperceptuan en los trastes del etrel. Y le digo a estas líneas que se esconden en los trazos, a estos nervios que no encuentran de su mano al pulso; la respuesta es ésta opaca causicerteza que se enmaraña al piso y la ventana, a los reflejos y los rostros que se rastrean en el silbido del trac del paso al caminar, del silbo al deslizar por la entrada hacia la oquedad, hacia el decir hola como estás y decirle hola al suelo; bajo el engranaje, los huesos, bajo lo que no se ha de decir, ni le cabe importancia alguna; donde no poder decir lo que este auscultar podría decirle a la vida. Sin embargo es esta sensación una versión ligera de las revoluciones de otras pistas, de otras paralelas realidades que se cuajan fluyendo a decir algunas palabras en configurar, y es esta una versión más de la misma insatisfacción humana, de la misma infamia heredada de no alcanzar, de ir y correr, alcanzar y dejarse para saciar más esta versión; este sentir que no basta en tan solo uno, que no es tan solo un ojo, y un ojo no puede ver lo absoluto. Y así los críos se han de haber devorado los huesos y los ojos de sus pares para creer, para alcanzar la culmen del saber, la trascendencia de la emoción o del pensar en una idea que pareciese ser insignificante, pero es una versión más en las que todos hemos pensado, de la que nos inventamos una razón mayor, la que podríamos aspirar, la que pareciese crecer y estar a la altura de los rastros que hemos acabado de engullir con el verbo y el sexo.
Quiero pensar, existir y sellar, quiero/ Cuánto quiero también hacer mías las paralelas posibilidades que son una versión de ti, de tu usanza y de tu mano, y rondan detrás y a la par de la vida. Aun dentro y la puerta se abre: hola…hola…adiós; aun dentro y el tiempo se estira una vez más y no se han dicho las verdaderas razones: …adiós, y ya se ha dicho poco o nada, en un todo de huesos y silencio.

0 comentarios: