Devela

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Llevo una letra de invita
me parto en dos, en cuatro
y en parafina destilo mi lengüita;
me deslizo jugueteando, brincando, rodándome en un torso,
en un tramo de algún brazo
sellando en el pecho de la vela,
alguna huella de mi paso

En la hora, crispo en carcajada
centelleo hacia lo alto,
¡Qué flagrante brillo¡
Esparcida sobre la llanura
flotando epicúrea, mandándole besitos a las rocas

Arrojándole mis pudorosas carnes
a las altas pasiones,
en la vital llama de la hoguera
mordiendo alguna que otra boquita
y yo ilesa, sonriendo;
regreso ceniza,
a la vena de la arena.

VII

1:46 p.m. Edit This 0 Comments »

Cruje la lengueta vergonzosa
se peina, se lubrica;
recrea la moral inversa,
sobre encima la saliva
en dos ligeros roces
como el ladrillo y palo
que se distienden sobre techo
en un frenético intento
de alcanzarse virtualmente
en aliento y sombra;
en un simple primer plano
un tanto más
y casi, casi
casi
que son polvo y roca
universo y nada

Los contemplo espía
me cae, que algo traman
esconden de mi vista esquiva
el vivo beso
de anudada lengua
ese aquel que en busco a pie
tocando
dejandome tocar
de casualidad o
de pura rueda

Enemigo vecino

9:08 a.m. Edit This 1 Comment »


Puño,
puñete
arremetes
contigo, contra
conmigo
lo haces
Enemigo de esta casa
conciente a tropel
punzando prieto
airado del afta
y yo bailo, bailo
me retuerzo y escribo
punto trocado
me muevo en sigilo

y al fin desvirtuado
cáustico lleno
con pescuezo a la mano
un canto, plácido
y dulcío en la rabia,
en la furia
Torturando la muerta
aplasto tan sosegado
a rato, la rata
y te replico al oido:
Esta muerta, no ves?

6:00 a.m.

4:22 p.m. Edit This 0 Comments »

Ignoro
Ignoro tanto
de los sucesos matinales
de las tertulias cantadas
a las seis de la mañana
Incluso de esta claridez

va deglullendo la anterior noche
se la come deliciosamente
le tritura el broche
de las horas p.m.
burlando jocosamente
el engranaje de esta mente

Vaya que no me había dado cuenta
de la gula de estas horas,
que se ha gozado parca,
masticandoze mi anoche
pero me gustaría preguntarle:
A que saben.
Que deleite le encuentra
en tragarse:
Uno,
y otro,
y otro,
y otro día;
porque realmente ignoro todo eso

C14

4:21 p.m. Edit This 0 Comments »
La hallé con los ojos hinchados, bañada de las gotas del caño sobre su rostro. Sabía que esa llamada la había perturbado, sabía que el ex esposo tenía algo que ver.
Ella me decía que lo que más le afectó que dijese fue: “Que se olvide de mí, porque ya no la necesito más”.
La observé llorar, quiso contenerse, demostrarme que había aprendido la lección aquella, pero lo que sentía la desbordaba; la decepción se deslizaba por sobre sus ojos, esa sensación de algidez bajo la lengua, que se forma cuando nos damos real cuenta del otro, de la parte aquella ruin, que es capaz de desenvainar el ser que horas antes nos prodigaba el amor puro. Su pecho regurgitaba airadamente la cólera contenida. La observaba calmada, intentando evitar contagiarme por su emoción, pero me fue en vano, la que estaba más embargada por la escena rebusque, tal vez era yo. Pienso que nos dolía romper ese idealismo romántico, ese romanticismo exacerbado que habita latente en uno. Darnos cuenta de la amplia gama de acciones que es muy capaz de realizar el otro, al margen de uno o incluso en contra de uno mismo (conocido despecho).
Seguíamos siendo unas niñas después de todo, aun nos afectaba descubrir que lo que llaman amor, tiene su otro lado muy desintegrado de lo que fue tan sublime, y que en una metamorfosis se caldea en el desprecio y/o venganza. No lo termino de digerir nunca, aunque las mayorías confirmen que es lo natural en el proceso de separación (más parecido a la separación de bienes en sí).
La veo llorar, y en sus ojos yo también lloro con ella. En tan solo unas horas el amor que ella entendía, viró a otro rumbo más dantesco; se torció en una decisión tan sencilla. Y me doy cuenta con ella, que ese romanticismo shakesperiano termina por herir aun más, cuando se levanta el telón sin previo aviso.
“El amor bajo la manga”, y se transforma en un sentimiento sencillo de transformar hacia la nada, hacia la indiferencia o la venganza más vil. “Todo eso es mierda”, se lo digo a ella. Tan mierda como lo es el romanticismo idealista, lo pienso.C14

9:05 a.m. Edit This 0 Comments »

Viernes 29 de Enero a las 8 p.m. en Jirón de la Unión 892 /segundo piso (Lima centro).



Francoise Cavalié

Sinthia Calle

Teresa Cabrera



Carlos López Degregori

Ana María Falconí



Performance musical de didgeridoo por el Grupo

La Puezta


http://www.viernesdepoesiayficcion.blogspot.com/

Aun así

4:12 p.m. Edit This 0 Comments »

Me destierro, si veo
gravitar por el viento,
tu silueta o tus cabellos.
La luz retrocede
serena y sin gloria;
y suscribo mi alma al infierno,
a tu gana que deshace
mi piel en cenizas;
a ti; el humo nauseabundo,
que invade los sesos;
como el ingenuo veneno
que asesina la vida
y aun así,
aun así permanezco
en el fuero interno, en tu ombligo
en tal cual, tibio pasado;
donde yo, tu párvula boca;
nazco,
te consigo.

C13

8:44 a.m. Edit This 1 Comment »
- Ya pues Dany, por qué haces cosquillas.
- Jajaja, cómo te retuerces -se burlaba mi hermano de ella-
- Ya Angela, hasle cosquillas a Dany -se dirigió a su hija de cinco años-
Y Angela se dispuso a hacerle cosquillas, siguiendo la invitación de Marie. Los observaba reirse y gozarlo, y aun más capturaba en mi mente; a mi hermano reir como un niño, jugando a ser dócil y dejando su máscara adulta que acostumbra ponerse.
- Ahora tú -se acercó Angela hacia mí, y me preguntó si también, tenía yo cosquillas-
Porsupuesto al decirlo, ya estaba yo siendo atacada por sus manos pequeñas, y retorciendome con desesperación por safarme del juego. Luego cansados, compartimos el lonche, que consistía en un sandwich "montecristo" con un vaso de gaseosa -y es que era un Domingo y todos podiamos comer lo que sea-
Al terminar de comer, Angela empezó a contar una historia, que porsupuesto no alcanzaba a entenderse, por la falta de sintaxis; aun así, ella insistía con su historia y al final terminó captando nuestra completa atención.
- Ahora tú, vas a pararte aquí, y tú aquí... -nos iba acomodando uno a uno, como si fuésemos sus piezas de juego, para actuar conforme a su propio guión.
- Los adultos debiéramos ser como niños, alegrarnos de un pequeño suceso; soñar, fantasear y desbordar imaginación; lastima que siempre, se hace casi imposible -mi hermano recitaba estas frases, como si fuese un discurso, al ver a Angela, actuar con Marie en la cocina; frases que él no lograba hacer realidad, pero que quisiese lo fueran-
- Ya, ya dejen de reirse, ahora ustedes van a bailar -nos empezó a indicar las instrucciones de su concurso de fantasía -los tres la mirábamos en silencio a media risa-
- Tú ven, ahora...haber, ahora tú vas a.. -se acercó a su mamá para preguntarle como se debía nombrar a cada participante- ya, ya..Tú, conrusante vas a bailar ballet.
Enmudecí de inmediato, sintiendo verguenza por lo que tenía que hacer, cómo se supone que debía bailar ballet en la cocina, pensé; quise lanzarle la posta y pregunté:
- Tú eres la profesora, dime cómo debo bailar, enséñame -me sentí más libre de tensión-
- Hay, bueno está bien, ven aquí...ponte así...extiende la mano, y ahora baja y sube, luego arriba y vuelta.

Y así me fue enseñando su danza de ballet que había aprendido, viendo películas de Barbie. Luego le llegó el turno a mi hermano, a él le costó aun más, lo noté; su rostro reflejaba su roche, su miedo de volver a ser niño y que pudiéramos verlo.

- Ya, ahora tú conrur...conrursante, te toca -mi hermano reia y la veia esperando que le indicara los pasos-
- Angela, y ahora qué va bailar Dany -reiamos con Marie-
- Huayno, eso -mi hermano se puso más rosado y luego le siguió el juego-
- Cómo se hace, enséñame

Paso a paso, Angela, le enseñó a bailar Huayno pero en género femenino, luego le tocó a Marie y bailaron algo que no tiene género musical, mas bien se asemejaba a un ejercicio de aéróbicos de esos que, ve uno en la tele. Al término del concurso, ella nos calificó uno a uno. Mi hermano terminó siendo el Concursante Número "0", porque perdió para ella. Marie y yo, ganamos los premios: Muñecas y Carros que se encontraban imaginariamente detrás de la puerta de la cocina.
Viró Angela a Dany y le concedió una chance, lo hizo bailar sin que nosotras lo tuviéramos que mirar (nos advirtió que si lo hacíamos, nos iba a pegar).
De reojo observé a mi hermano, bailar conforme a los pasos aeróbicos que ella le enseñaba, se veia avergonzado, pero aun así lo hacía; y al término pareció disfrutarlo.

- Ahora tú vas a ser la princesa -se dirigió a mí-
- Y tú serás el rey -se dirigió a mi hermano-

Nos hizo bailar vals, como rey y princesa, mientras ella bailaba con Marie a lado.
Ignoraba Angela que había discutido con Dany, y que era más que verguenza lo que exhalaban nuestros rostros. Sin embargo, duró menos de un minuto, para luego olvidar que éramos adultos y que nos queríamos matar (en sentido figurado por supuesto).
La cocina era la Orquesta Sinfónica, en la mesa estaba servido el gran buffet, detrás de la puerta estaban los regalos y los tres que actuabamos ahí, eramos los reyes y princesas de su cuento.

Mis tres piezas

2:06 p.m. Edit This 0 Comments »

Una de ellas se llama Cadia
nacida hermosa de un reflejo;
tan frágil, tan etérea;
solo persigue la voz del eco.
Ingenua ella, se confunde;
y le sonríe al árbol seco;
juega con sus cabellos,
para luego preguntarme:
Por qué ya no me muevo

Marina, voltea toda letra,
te descifra en una mueca
y es sagaz como un insecto.
A veces se pregunta sola:
si yo la veo;
estruja sus órganos y se responde:
Que patético, es pensar en eso

Del otro lado, está Maité
ella es locuaz con otras gentes
excepto con las mujeres.
Es perspicaz en sus historias;
no se le escapan, ni las mentiras.
Ella, que vive mi propia vida
que sufre mis cuajadas heridas
no me mira, ni se da cuenta
que yo como árbol viejo
destierro sus raices frescas.

C12

10:07 a.m. Edit This 0 Comments »

Hay algunas circunstancias que no cambian –me decía, mientras recorría mi antigua casa de Mazamari- La casita de madera que se encontraba por el jardín aun sigue en pie. Los vecinos aun cantan sus plegarias a Jehová a mediodía, y aun no se ha terminado de asfaltar la pista, justo donde empieza mi casa. Hay muchos niños recorriendo las calles, y por sobretodo el paisaje verdoso se percibe casi idéntico como lo recordaba, por supuesto para la gente que reside aquí le es indiferente ya, todo el exceso de belleza natural que los rodea.
Veo un niño jugar en la acera, sostiene un carro de juguete y lo estrella contra una muñeca bastante sucia, y por un momento recuerdo lo que yo hacía a su edad. El rio era el destino clásico de mis primos, mi hermano y yo, o sino jugar al boliche, o recorrer el parque y hacer algún desbarajuste.
Aquí, estar embullido entre tanto paisaje; hace que ni siquiera te percates de la diferencia, como no nos damos cuenta nosotros, en como seria vivir sin el aire que es tan imperceptible. Aquí, casi todos desean vivir vida de limeños, o al menos tener costumbres de esas que ven por la televisión. Al otro costado de mi casa, se ha erigido un bar de mala muerte que atiende las 24 horas (sobra decir que es también un lupanar), en este lugar las chicas se sientan en la puerta del local con la mayor placidez y aburrimiento que pueda haber yo visto -tal vez sea más que aburrimiento lo que veía en sus rostros- se sientan con las piernas abiertas, así tengan falda o short y dejan notar sus cinturas y abdomen sin ejercitar; leen una revista anticucha de Magaly y cuchichean sobre cómo sería tirarse un futbolista de Lima.
Aquí el tiempo es pausado, pareciera que todos pasearan y se conocieran entre sí. Nadie está conforme con su vida y desean otra, así que critican la ajena para desacreditarla y sentirse al menos conformes. La infidelidad es tan común por aquí; desde jovencitas hasta abuelas –me rio y me pregunto: Será tal vez por eso que adquirí tal costumbre alguna vez?- y es tan usual que las parejas simplemente optan por perdonar y continuar, o si es que terminan la que sigue probablemente también lo engañe. Pareciese que los chicos no tuvieran opción, así que se conforman -eso dicen ellos, algunos amigos míos- Aquí, por ser pueblo chico se sabe lo de todos es cierto, pero se sabe cada testimonio distorsionado de todos y de eso se conversa diariamente, mientras el paisaje te aletarga el pensamiento.
Los niños aquí quieren ser como los personajes de la televisión, los niños en Lima desean lo mismo, ser lo que dice el aparato que es lo bello y lleva al éxito –suspiro y pienso: Si supieran todo lo que hay detrás de esas producciones-
El cielo está celeste claro y un sol radiante se vislumbra, y ni siquiera los que viven aquí se percatan de ello, esas son las circunstancias que aun no cambian. No es tan diferente de Lima, pienso.